ANÁLISIS
- Delfina, edificar su propia realidad a partir de la caída de Adán Augusto López Hernández .
- Sheinbaum, el ejemplo.
- Fenece historia de las “corcholatas”.
Es verdad que en dos años, el Gobierno de Delfina Gómez Álvarez, ha mostrado sus ausencias en construir simbolismos, ha caído, quizá, de manera involuntaria, en una especie de solo administrar la cosa pública .
Sin embargo, la maestra debe edificar en el camino, sobretodo para cuando se acerque la hora de su sucesión, tomando como lección lo que se cristalizó ayer con la salida de Adán Augusto López Hernández de la titularidad del senado y por ende su caída de la Junta de Coordinación Política y de la dirigencia de la bancada de su partido en la cámara alta .
Debe entenderse como el cruel final de una etapa de la lucha por el poder en donde sólo hay ganadores, los perdedores en el sistema político mexicano, lo serán siempre en el periodo al que apostaron .
Andrés Manuel Lopez Obrador, urdió, un año antes del ocaso de su sexenio, el grupo de las “corcholatas”, así se le ocurrió, como en muchas cosas más, bautizar al total de sus potenciales sucesores entre los que se destacaba Claudia Sheinbaum Pardo .
Pero el que mayor simbolismo significó, en dicho grupo, fue al que el mismo Presidente de la República le impuso el cliché de “hermano”, su paisano, Adán Augusto López Hernández, que se invistió, presuroso, de la figura presidencial para animar sus propias aspiraciones basadas en el “realismo irreal” que ofrece, en charola de plata siempre, la lucha por poder .
Ya había puesto a prueba, Adán Augusto López Hernández, la estrella que le iluminaba al haber estado cerca de Andrés Manuel López Obrador, fraguó, durante su estancia en Palacio de gobierno de Villahermosa, un ambiente cercanísimo a un grupo delictivo a cargo del que fue su hombre de mayor confianza para la seguridad pública de Tabasco .
No obstante, investigaciones del gobierno de Estados Unidos, alertaron sobre la posible complicidad del tabasqueño con la delincuencia organizada, cuyas características, de comprobarse por las autoridades mexicanas, alcanzarán nivel de escándalo en el concierto internacional por tratarse de un ex gobernador, un senador y un ex aspirante presidencial .
Ingredientes necesarios para cocinar la narco política.
Insostenibles, ciertas o falsas, dichas indagatorias, para una administración como la de la Presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, que ha tenido la des fortuna de lidiar con el Gobierno de Donald Trump.
El pacto de sucesión obradorista habría sido impulsar una encuesta en donde la “corcholata” mejor posicionada encabezaría la candidatura de MORENA a la Presidencia de la República, los no ganadores tendrían cargos relevantes en la nueva administración, tanto en el gabinete , como en los poderes Legislativo y Judicial .
La “lealtad ciega” hacia la ganadora o ganador sería el precio a pagar, pero en política ese símbolo tiene fecha de caducidad: Adán Augusto López Hernández se tornó un activo incómodo para Sheinbaum .
Durante los festejos de los cien días en la presidencia, en marzo de 2025, López Hernández, fue uno de los protagonistas de darle la espalda a Sheinbaum, prefiriendo tomarse la fotografía con Andrés Manuel López Beltrán, Andy, hijo de su antecesor, en otro simbolismo de hacer sentir a Sheinbaum a quienes, supuestamente, les debe la Presidencia de la República.
El éxito de los perdedores en el escenario de la lucha por el poder no perdura en el tiempo, se transforma en cosa .
La historia de las “corcholatas” está por fenecer y, por tanto , el poder ex presidencial con ella se diluye, mensaje que debe arraigarse en tierras mexiquenses a partir de simbolismos no expuestos aún, pendientes de construir por la Gobernadora, Delfina Gómez Álvarez, con base en que promesas y “lealtades ciegas” se desvanecen, son una quimera en política, compromisos al calor del pasado no existen y la mandataria debe fincar su realidad de poder propia . Como al parecer Sheinbaum está dispuesta a ello.
( Foto: tomada de Internet )

Los comentarios están cerrados.