ANÁLISIS

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  • Plan Oriente , un riesgo Salinista .
  • Proyecto no urdido en su oportunidad por el gobierno estatal.
  • Intentona fallida de funcionarios mexiquenses de subirse a ese barco.

El “Plan Integral del Oriente” que no se lo auto propuso, como proyecto insigne, en su momento,  Delfina Gómez Alvarez, a su llegada a Palacio estatal de Gobierno, debe tomarse con precaución en virtud de que son acciones que conllevan altos niveles de riesgo por convertirse, en el largo plazo, en “barriles sin fondo”.

    Quizá por eso la administración delfinista no pensó en ese tipo de programas ya puestos a prueba en el llamado régimen priista que pocos resultados positivos permanentes a la postre alcanzó; sin embargo, la voz presidencial llamó a la administración estatal a sumarse al mismo.

   Y es que en la medida que avanza, más responsabilidades está absorbiendo el gobierno estatal cuyos representantes no tuvieron la osadía de perfilarlo y llevarlo a cabo desde hace poco más de dos años a su llegada a Palacio mexiquense.

    El “Plan Integral del Oriente del Estado de México” urdido por Claudia Sheinbaum busca reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida en 10 municipios mexiquenses.

   A saber :

1.- Chalco

2.- Chicoloapan

3.- Chimalhuacán

4.- Ecatepec

5.- Ixtapaluca

6.- Nezahualcóyotl

7.- La Paz

8.- Texcoco

9.- Tlalnepantla, y

10.- Valle de Chalco

  Invirtiendo en infraestructura, léase iluminación, pavimentación, agua, drenaje, puentes, transporte.

   Incluyendo implementación hospitalaria y acciones en educación, a través de una inversión conjunta entre los gobiernos federal, estatal y municipal que se estimó a su arranque en más de 75 mil 800 millones de pesos aplicados de manera gradual.

   Es verdad que incomoda a las autoridades actuales no olvidar que fue una práctica inicial de los gobiernos priistas echar andar este tipo de maniobras , recordando como ejemplo el “Plan Solidaridad” de Carlos Salinas de Gortari, que tuvo un final insípido al convertirse en un “barril sin fondo” que posteriormente ya nadie pudo llenar y los altos índices de pobreza y marginación no han bajado en extremo en aquella misma emblemática región del Valle de Chalco .

    Por eso no se debe cantar victoria echando las campanas al vuelo avizorando resultados de éxito y menos por parte de aquellos que no han sido invitados de manera formal por la Presidenta Claudia Sheinbaum al “Plan Integral del Oriente”.

   Y es que para que se meten esos no invitados cuando ya tienen funciones específicas de observación y seguimiento del Plan las y los titulares de Gobernación (Segob); Infraestructura, Comunicaciones y Transporte (SICT); Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu); Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación; Educación Pública (SEP); del Bienestar; Salud; así como el IMSS, IMSS Bienestar y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

   Para que más “colados”, como suelen decir allá en Texcoco.

   Debe ser la propia presidenta de la República, mediante los puntuales diagnósticos que aporten las mencionadas dependencias federales, la que sopese de manera directa los avances o retrocesos del proyecto que habrá de ser transexenal para que surta efectos positivos permanentes, mismo que desafortunadamente no fue punta de lanza directo del Gobierno de Delfina Gómez Álvarez quien por cierto no cuenta, hasta el momento, su administración, con una obra insigne que identifique a ella y a su sexenio ante millones de gobernados .

( Foto : tomada de Internet )

uaemex

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