ANÁLISIS

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  • Corrupción del pasado y presente, un capítulo inacabado de Delfina Gómez Álvarez .
  • Sexenios pendientes de auditar los encabezados por :

             A.- Arturo Montiel Rojas .

             B.- Enrique Peña Nieto .

             C.- Eruviel Ávila Villegas , y

             D.- Alfredo Del Mazo Maza .

  • No tocados, ni con el pétalo de una rosa en casi tres años .

No es frecuente escuchar la palabra corrupción en el discurso de Delfina Gómez Álvarez no obstante que el Plan Estatal de Desarrollo presentado por su administración contempla un apartado dirigido al combate a ese flagelo y a la rendición de cuentas .

   El antecesor de la mandataria mexiquense, Alfredo Del Mazo Maza, prácticamente anuló ese concepto o palabra de su léxico institucional.

   Conducta que se teme aplique también Delfina Gómez Álvarez no obstante que esta semana encabezó el inicio de lo que se denomina “Auditorías Integrales a Recursos del Gasto Federalizado en Municipios del Estado de México “ con la coordinación de la Auditoría Superior de la Federación cuya presencia incomoda siempre a funcionarios públicos que tienen contacto con recursos públicos.

   Y sobre todo a las y los presidentes municipales que de manera directa reciben dinero de la federación para la ejecución de obras y trabajos varios que el gobierno nacional detecta como prioritarios para la población, mismos que se deben fiscalizar, como ocurrirá mediante las auditarías integrales programadas a aplicarse a las administraciones de los 125 municipios vigentes.

  Pero lo que más inquieta a una mayoría de mexiquenses es la corrupción percibida del pasado reciente :

  1.- Por sexenios consecutivos el régimen priista en el Estado de México incurrió en actos no transparentes que atizaron la desconfianza social.

   2.- No solo en lo que correspondió al manejo discrecional de recursos estatales, también de origen federal que entraron y salieron de las arcas con poco rigor fiscalizador y casi nula rendición de cuentas .

   Hace apenas 35 meses concluyó uno de los capítulos más escandalosos de presunta corrupción del mencionado régimen priista, el sexenio de Alfredo del Mazo Maza, que dejó una estela de grotesca opacidad en el manejo de los recursos públicos jamás imaginada .

   Nuevos ricos coronaron lo que iniciaron en sexenios anteriores producto del re juego de complicidades que acuñaron los priistas que consistió en heredarse los cargos públicos a modo de botín gestando una red gigantesca  de corrupción que se fue normalizando el devenir de los años .

   Y que le costó a dicho partido político su contundente expulsión del Gobierno mexiquense tras casi un siglo de maniobras no claras en el manejo del dinero de todas y todos los mexiquenses.

   Por eso volver a escuchar la palabra corrupción de parte de la Gobernadora del Estado de México activa los sentidos de aquellas y aquellos que desean que el cambio de régimen en el Estado de México ofrezca frutos más concretos en mataría de combate a la corrupción después de casi tres años se haberse instaurado amén de que se prefiera , por algunos sectores , aplicar “cambio de gobierno” en lugar de “cambio de régimen”, mismo, este último, que tiende a cuajar en mucho mas años por venir .

   No deja de animar también que el titular de la Auditoría Superior de la Federación haya llegado a Toluca esta misma semana a inaugurar el mencionado programa fiscalizador, pero en ese mismo tenor el pueblo, como suele decirle Delfina Gómez Álvarez a los gobernados mexiquenses, reclama a la vez que el pasado reciente no se olvide .

  A saber :

  Los  sexenios de :

   A.- Arturo Montiel Rojas .

   B.- Enrique Peña Nieto .

   C.- Eruviel Ávila Villegas , y

   D.- Alfredo Del Mazo Maza .

   En donde el tufo de la corrupción priista alcanzó dimensiones escandalosas:

            a).- saqueo .

            b).- polarización.

            c).- opacidad .

            d).- no transparencia, y

            e).- no rendición de cuentas .

   Flagelos que lastimaron la inteligencia de millones de mexiquenses, hombres y mujeres, que a la postre decidieron, con su voto en las urnas, otorgarle la misión de la honestidad a Delfina Gómez Álvarez.

   No sobra, como ya se anotó, que se fiscalicen los dineros de origen federal canalizados a los municipios, pero el gobierno estatal morenista haría mejor labor desenterrando la corrupción que aún está a la vista y un ejemplo claro lo representa el cínico asalto al sector educación del Gobierno mexiquense que no se estaciona únicamente en la venta de plazas .

   La corrupción es más profunda e involucra a muchas y muchos ex y servidores públicos localizables en estos momentos para ser llamados a rendir cuentas ante la justicia.

   Por eso el discurso de Delfina Gómez Álvarez que atañe al flagelo de la corrupción no debe ser un ingrediente más para alimentar la demagogia, fenómeno, este último, que solo re victimiza al pueblo mexiquense frente a la deshonestidad del pasado y presente .

( Fotos : tomadas de Internet )

uaemex

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