ANÁLISIS

 

* Cristina Ruiz Sandoval, acuerdo estratégico con “Alito” .
* Alejandro Moreno Cárdenas sabe del oficio que impera en la adelgazada clase política priista mexiquense.
* La lideresa tricolor a estas alturas ya debe tener bien definido el proyecto político electoral del partido para 2027.
* Obligada a reestructurar parte de las áreas, Comunicación Social no le funciona ni le suma al PRI estatal .
* Hoy por hoy podría recuperar Toluca y curules en el congreso local .

Cristina Ruiz Sandoval quizá no ha entendido dos cosas :
PRIMERA : que el PRI podría recuperar demarcaciones electorales importantes en tierras mexiquenses en 2027, y
SEGUNDA : que independizarse, a modo de estrategia, de mutuo acuerdo, de Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, sin “divorciarse” o “romper”, sería lo políticamente correcto .
Y es que Cristina Ruiz Sandoval ha desaprovechado, quizá de manera involuntaria, el potencial de sus bases y el liderazgo de sus huestes adormecidas por falta de arenga tricolor y que no están dispuestas a abandonar al otrora poderoso partido .
Prefieren, esos activos priistas, la “eutanasia partidista” por encima de afiliarse a alguna organización adversa a su partido que los haya denostado en esta etapa negativa para su instituto, por lo que la lideresa tricolor allí las y los tiene a esos militantes , dispuestos a responder a su arenga de mujer que ha sabido conquistar el poder que ofrecen las urnas .
Cristina, entonces, debe escuchar menos a “Alito” y más a las voces de sus correligionarios mexiquenses que gritan a diario presente desde las ciudades , pueblos, rancherías, colonias, cañadas y cerros .
“Alito” ya no le aportará mucho a la lideresa del PRI mexiquense en lo relativo a animar a lo que queda del partido.
Cristina abriga emolumentos naturales para reforzar las riendas del priismo estatal, no para recuperar lo perdido, pero sí para sostenerse en resistencia mismos que son :
1.- Oficio .
2.- Experiencia .
3.- Sensibilidad .
4.- Inteligencia .
5.- Visión .
6.- Discurso .
Táctica y estrategia de sus militantes, hombres y mujeres, que requieren de estímulo estatal puro.
Las y los priistas de a deveras que quedan en el Estado de México están moldeados, desde el punto de vista político electoral, en la disciplina y la lealtad a sus líderes .
Por eso se mantienen atentos al llamado .
Y Cristina Ruiz Sandoval no debe abandonar el arropamiento de “Alito”, pero sí decirle que las bases mexiquenses pueden operar sin su custodia y no por soberbia política.
Y es que el líder nacional tricolor puede presumir “empuje”, pero difícilmente supera a sus iguales graduados en la real escuela de la clase priista mexiquense que en el pasado fueron requeridos para ganar gubernaturas en entidades federativas distintas a la mexiquense y hasta alcanzaron la Presidencia de la República .
“Alito” no es la panacea de las dificultades de las y los priistas mexiquenses en donde hay auténticos “demócratas”, título que se los otorgó su principal opositor y detractor de los últimos 25 años, Andrés Manuel López Obrador, quien explaya además la generosidad política de nombrarle siempre como “licenciado” a quien fue su antecesor e identificar , a la vez, como “hombre bueno” a quien antecedió a Delfina Gómez Álvarez .
Por eso la clave es abrazar, con el priismo mexiquense puro, las demarcaciones en donde pudieran regresar a gobernar en el 2027 como lo es hoy por hoy Toluca.
( Foto : tomada de Internet )