ANÁLISIS

  • El intrínseco poder de Alfredo Barrera Baca .

                      ( TERCERA PARTE )

“Comodines” universitarios “no ven ni oyen” en estos momentos de “control de crisis” a la institución que les da todo a cambio de nada.

   Alfredo Barrera Baca, ha sabido idear en momentos,  incluso, de soledad universitaria, la acciones que evitan tener una UAEM convulsa .

   No pocos, en el anonimato, han mostrado indiferencia , dejando al margen la identidad que presumen en su currículum y que niegan frente al nuevo contexto que atañe a la Universidad Autonomía del Estado de México (UAEM) .

   Los dos episodios que circunscriben a la máxima casa de estudios en el año que termina han significado la fortaleza de la institución y la habilidad del rector en turno, junto con su más cercano equipo de trabajo, para cultivar normalidad institucional.

   Y es que el control de crisis ha sido contundente:

   1.- En abril pasado , junto con estudiantes, maestros y trabajadores , Alfredo Barrera Baca tomó las calles a fin de defender la autonomía universitaria, cuya intentona, so pretexto de reformar de facto la ley institucional, por parte de un reducido grupo de detractores  de la UAEM, no se cristalizó tras la oportuna reacción rectoral.

   Barrera Baca mostró fortaleza alimentada desde la misma universidad.

   2.- La semana que terminó de nueva cuenta el rector aplicó los recursos de fortaleza que la misma UAEM le otorga , al contener un acontecimiento derivado de la descomposición social que impera en el país: la violencia contra las mujeres.

    El control de crisis fue excepcional , aplicando la tolerancia y el diálogo , condiciones ambas para que la UAEM se circunscriba en el nuevo contexto social que le corresponde experimentar derivado de la evolución de las nuevas tecnologías , mediante las redes sociales , que animan a las universitarias y los universitarios a emprender manifestaciones de corte especial , pero dejando espacio para la flexibilidad intelectual.

   De nueva cuenta -en este acontecimiento – Barrera Baca mostró oficio y disposición al utilizar los propios recursos universitarios para resolver problemas , para superar crisis que los detractores observaron de lejos.

   Y es que para administrar a la UAEM y a la vez garantizar armonía sin sobresaltos no es sencillo .

   Las cifras, con sus respectivas variantes, son contundentes:

   La matrícula UAEM asciende a cerca de 77 465 estudiantes, de los cuales:

  • 18 625 alumnos se encuentran en el nivel medio superior
  • 55 257 estudiantes en nivel superior
  • 3583 alumnos en estudios de posgrado

Oferta académica

  • 1 programa de bachillerato
  • 176 programas de licenciatura
  • 103 programas de posgrado

Infraestructura académica

  • 10 Planteles de la Escuela Preparatoria
  • 21 Facultades y 1 Escuela de Artes Escénicas
  • 24 Centros de Investigación y 2 Institutos
  • 11 Centros Universitarios y 6 Unidades Académicas Profesionales

Personal docente

  • 7220 académicos
  • 1642 son profesores de tiempo completo
  • 96% de los profesores cuentan con estudios de posgrado
  • 33 nacionalidades en la planta docente:

1. Alemania

2. Argentina

3. Australia

4. Bolivia

5. Chile

6. Colombia

7. Congo

8. Costa Rica

9. Cuba

10. Ecuador

11. El Salvador

12. España

13. Estados Unidos

14. Francia

15. Guatemala

16. Guinea

17. Holanda

18. Italia

19. Japón

20. Mauritania

21. México

22. Panamá

23. Perú

24. Polonia

25. Portugal

26. Reino Unido

27. República Checa

28. República Dominicana

29. Rumania

30. Rusia

31. Senegal

32. Uruguay

33. Venezuela

   De ese tamaño es la responsabilidad de las autoridades de la UAEM y, sobre todo , de quien toma las decisiones , pues la máxima casa de estudios no podría poner en riesgo el desarrollo sostenido de todo el Estado de México si se toma en cuenta que la estabilidad social en la entidad es integral , lo que significa que el poder intrínseco del Alfredo Barreará Baca ha sido bien administrado y aplicado .

    Es decir: el control de crisis en la UAEM soporta la prueba del ácido , incluso , a pesar de detractores ocultos y de “comodines” universitarios que se alejan en las dificultades y se acercan en el oportunismo, justificado, esto último, con talantes de limitados investigadores, endebles catedráticos y falsos profetas académicos que usan como refugio a la UAEM cuando la fortuna política se les desvanece.

    Barrera Baca ha demostrado que no está solo , recibe el cobijo de la UAEM misma, que se traduce en su poder intrínseco.